Hoy iría a conseguir un empleo, tenía que hacerlo. Me duché
rápidamente y me cambie asi:
Tomé mi bolso y metí mi currículo.
—Hola, mamá —besé su frente.
—Nena, hoy estaré en el hospital —me sirvió un plato de
cereales con leche.
—Ok, no te preocupes
Mi hermana; Daysi, sufre de Neumonía. Tan solo a los 10 años,
tiene esa enfermedad.
Y yo tengo que conseguir un empleo para poder pagar sus
tratamientos y medicinas; no es que mi madre no trabaje, simplemente no le
alcanza.
Terminé de comer; lavé mi plato y me despedí de mi madre
.
Salí de mi casa y desactivé la alarma de mi auto; es de
segunda mano; pero aun así esta bien cuidado.
En mi asiento; encendí la radio y coloque The Eagles –
California; amaba esa canción.
No sabía por dónde empezar; en el periódico decía que había
un empleo de limpieza en una casa por Londres; y el precio era altísimo.
¿Tendría que ir? ¿Llamaba?
No, iba ir.
Londres no era tan lejos; solo unos 15 minutos y llegaba.
Las llantas de mi auto crujieron al pisar la pista de piedras
de aquella casa; era enorme, muy linda y moderna. Ya veo por qué necesitan una
chica de limpieza.
Salí de mi auto, activé la alarma y caminé hasta la entrada.
Toque el timbre.
Segundos después, una señora guapa, cabello negro y ojos
verdosos, me abrió la puerta.
—Buenos días, vengo por el empleo de limpieza —sonreí—.
Lamento no haber llamado…
—No importa, pasa —me sonrió e hizo que pasara.
¡Guau! La casa era espectacular. Vidrio y madera; televisor
de plasma, escaleras colgantes…
—Siéntate, por favor —señalo un sofá de cuero rojo.
Obedecí; me senté y guardé silencio.
—Y… ¿Cómo te llamas? —se sentó a mí al frente.
—_______, ________ Bennett
—Yo soy Anne Cox —me sonrió con ternura.
—Un gusto —le estreche la mano.
— ¿Cuántos años tienes, ______?
—Tengo 18 años
—Perfecto —asintió.
—Estudias… ¿algo?
—Sí, este año termino la preparatoria —dije con oportunidad.
—Muy bien. ¿Cuándo puedes empezar?
—Cuando usted quiera — ¡Sí!
— ¿Puedes conocer la casa?
—Me encantaría…
Ambas nos pusimos de pie.
Me guio fuera de la casa; por la cocina. Un gran jardín con
una piscina, una parrilla.
¿Cómo puede tener tanto dinero?
—Puedes venir aquí y relajarte cuando desees —me dijo muy
tiernamente.
Le sonreí.
Entramos otra vez a la casa. Del segundo piso se escuchó un
ruido, como un golpe.
—¡AU! —Gritó un chico.
—¿Harry? —Anne se alteró.
—Mamá creo que me acabo de cortar…
—se giró a verme—. Disculpa.
Yo asentí
.
Anne subió las escaleras con rapidez. Un grito ahogado salio
de su garganta, como si hubiera visto un muerto.
—¡Harry! —gritó.
¿Qué es lo que pasaba?
—Mamá, me duele…
—Amor, te dije que no salgas de tu cuarto
—¿Quién esta abajo? —preguntó con su voz ronca.
—Es… es una chica que me ayudara en la casa…
—¿Una chica? —se alteró. ¿Yo era una molestia?
—Si, Harry. Necesito ayuda aquí
—Pero una chica…sabes que yo…
—Es una linda chica, ven y conócela, Harry
—¡NO! —gritó y se escuchó un portazo.
Me sobresalte.
No sabía que había un chico en esta casa tan grande.
—Lo siento, es mi hijo —bajó las escaleras…llorando.
—No hay problema… ¿Puedo…conocerlo?
—Ahm… —suspiro—. Sí, claro
Volvió a subir las escaleras, y yo le seguí. En el segundo
piso había un jarrón tirado, con pequeñas gotas de agua en la alfombra carmesí.
La señora me hizo un gesto de que avance por el pasillo
oscuro.
En la ultima puerta había un letrero: No pasar.
¡Guau! Y yo creí que los millonarios no tenían esas cosas
pegadas en sus puertas.
Anne tocó la puerta y espero con sigilo.
—¿Qué? —contestó de mala gana.
—Quiero que conozcas a alguien, Harry…
—¿Quién?
—A la chica que te dije… —suspiró—. Amor, abre la puerta.
Segundos después se abrió la puerta; un chico castaño con
rulos, alto, pero con lentes oscuros cubrían sus ojos.
—¿Quién? —estaba a su al frente y no me veía ¿?.
—Pasa, _______ —me indicó—. _______ él es Harry…
—Hola —sonreí.
—Hola —murmuró y se sonrojo.
—Voy a dejarlos solos, Harry
—Ma —mascullo molesto e incómodo.
—Edward, me vas a obedecer —cerró la puerta de un portazo.
Harry alzó un brazo, como buscando algo.
Tocó mi hombro y de inmediatamente dejo caer su brazo; agacho
su cabeza y se volvió a sonrojar.
—_______, ¿verdad?
—Si —asentí con la cabeza—. ¿Tu?
Tonta, acababa de escuchar su nombre.
—Soy Harry… —movió su cabeza de izquierda a derecha—. ¿Qué quieres
aquí?
Me estremecí.
—Necesito un empleo, solo eso —alzé los hombros.
—No… en mi cuarto
—Me relamí los labios—. Quería conocerte…
—O burlarte de mi —susurró.
—¿Perdón? —abrí mis ojos como platos—. ¿Burlarme de ti? Ni te
conozco
—rio sarcástico. ¿Estaba provocándome? Si lo hacía, juro que
le pateo los huevos—. Pero ahora que
trabajas aquí, te aprovecharas de eso. ¿No?
—¿De qué hablas, Harry?
—¡Soy ciego! —gritó.
Oh, esto no me gusta.
¿Ciego?
Por eso, esos ruidos raros, la jarra rota y sus lentes. Pero,
no parecía ciego.
—Yo… lo siento —tartamudeé— No quería…
—¿Puedes largarte de aquí? —respiro hondo—. No quiero que me
jodas con tu presencia…
Wow, eso dolió.
Nadie en la vida me ha insultado así; ni siquiera… nadie. Si
no fuera ciego…Uh!
—¿Quién te crees que eres? —me cruce de brazos.
—se acercó a mi, torpemente—. Como trabajas aquí, prácticamente
te voy a decir que hacer…
—¿Así? —lo rete.
—Si…
Eso sí que dolió.
No le hice nada, solo me presente y ya. Ni siquiera le he
tocado un pelo, ni si quiera se que le pasó para que este ciego.
—¿Sigues aquí? —dijo irritado por mi presencia.
Me di la vuelta, abrí la puerta y la cerré cuando Salí.
—Lo siento, ______ —su cara estaba con lágrimas.
—No se preocupe, yo vendré de todas formas
—Gracias. ¿Puedes venir en las mañanas a partir de las 9? —se
secó las lágrimas con su muñeca.
—Si, claro. Usted no se preocupe —le asegure con mi sonrisa
de “Yo soy la elegida”.
—Oh, _____, muchas gracias —me abrazó.
Le correspondí el abrazo.
Tener un hijo ciego, que es simplemente irritante y sobrado;
tan solo pensar en eso me da ganas de castrarlo con mis propias manos.
—Cuídate, ______ —me despidió con la mano.
Le sonreí y arranque el auto.
Mis llantas crujieron, como cuando se estacionaron; en el
reproductor se escuchaba Right There de Ariana Grande y yo cantaba sin importar
que me mirasen por ese barrio pituco y rico.
¿Ahora como lidiare con ese idiota? Hoy me trato del carajo;
apenas lo vi 1 minuto y me viene a decir que él me manda.
Mañana sin duda me hará imposible estar tranquila; ciego o
no, yo no le hare nada. Soy _____, una Bennett y no soy ni una puta que
insultara a nadie por sus problemas.
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HOLA CHICAS, AQUI TIENEN UN CAPITULO CORTO...NO TENIA MUCHO TIEMPO PERO TRATARE DE SUBI MAS LARGOS.
COMO VEN, SUBIRÉ CON CANCIONES. ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.
LAS QUIERO :)


Hermoso! Me encanto. Siguela proonto, no me dejes con la intriga, besos.
ResponderEliminarBesasos para ti, hermosa!
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