Abrí la puerta de la casa de los Styles con la llave que me
dio Anne. Maggy se encontraba sentada en la silla de la cocina; mientras Harry
reía junto a ella.
—¡_______! —Grito la pequeña Styles—. A que no sabes que nos
morimos de hambre…
Camine hasta ellos; depositando un beso en la mejilla rosada
de Maggy.
—Hola, Harry —salude, y puse las bolsas en la mesa.
Si, había ido a comprar comida.
—Hola —sonrió.
Maggy tenía los codos apoyados en la mesa de granito; y abrió
una de las bolsas blancas que estaban ahí.
—¿Helado? —su voz era alegría, como si nunca hubiera comido
eso.
—¿Te gusta?
—Que si…Obvio —aplaudió.
—Bueno, entonces ayúdame a cocinar y comemos el helado. ¿Te
parece?
—¡Si! —se bajó del banco.
Mientras cocinábamos; Harry se hallaba tarareando una canción
que a Maggy le gustaba; ya que le seguía.
Maggy me ayudo a colocar los platos en la mesa; ya que
Harry…bueno ya sabes. Y nos sentamos a comer el tallarin saltado que me salio.
(PD: tallarin saltado es una comida
peruana. Es fideos y condimentos chinos)
(…)
Me hallaba sentada en la sala, leyendo un libro, que me
habían dejado que haga un resumen de los capítulos 2 y 3; el libro se llamaba,
Mi diario. Era una simple historia de una señora que contaba lo que le pasaba
en su matrimonio, pero sin nombres y su marido lo vio; cosa que se molestó,
pensando que no era feliz. Y eso describe a un matrimonio sin engaños.
Aun en mi cabeza estaba esa gran duda: ¿Cómo Harry se
convirtió ciego?
Y me tardaría en descubrirlo, pues aún no lo conozco del
todo.
—Hola —giré mi cabeza.
Maggy reboto en el sofá donde estaba yo; se puso como indio y
me sonrio.
—Hola, Maggy. ¿Aburrida?
—bufó—.Ni que lo digas…Harry está encerrado en su cuarto, y
como sabes, no hay nada que ver en la tele.
Reí.
Era adorable, y linda.
—¿Qué haces tu? —me pregunto señalando mi libro.
—Leyendo para una tarea.
—rodo los ojos. Frunció sus cejitas—. Odio las tareas, y
mucho.
—Y yo —sonreí.
¿Y si le pregunto a ella?
Tal vez me contestaría; o no.
—Maggy —dije cohibida. No sabía que decir—. Ehm…Harry…
—Quieres saber cómo es —pregunto, casi como una respuesta
definitiva.
—Se podría decir que si.
Ella soltó una carcajada tan…linda.
—Creo que quieres saber cómo es que es ciego…¿Me equivoco? —Pero
que niña tan inteligente.
—Si. —sonreí, derrotada.
Suspiro.
—A Harry le gustaba una chica, llamada Laurent. Era tan…rara
en ciertos sentidos —movió sus labios rosaditos—. Era muy plástica, según mi
mami. Se pelearon porque ella se fue a bailar con un amigo de Harry…Creo que se
llama Niall. Y pues el fue, y pelearon. Al cruzar la calle…un auto lo hirió. Y
pues, ya sabes lo demás —se estremeció. Sabía que le dolía hablar de eso, era
su hermano.
—Quiero cambiarlo, Maggy. —decidida, conteste.
—sonrió, mostrando sus dientes—. ¿Si?
—Si…Pero necesito que el me escuche.
—Y lo hará. —asintió.
—Solo necesito que él me diga su historia. Pero no sé cómo
hacer que se suelte conmigo.
—Fácil —se encogió de hombros—. Hazlo salir de la casa.
¿Salir de la casa?
—¿Por…
—Hace tiempo que no sale. Desde que le sucedió lo del
accidente, prácticamente.
—¿Hace cuánto?—dije curiosa.
Si quiero saber de él, debo preguntar hasta el mínimo
detalle.
—Hace 2 meses creo; pero fue cuando mi papa se fue —agacho su cabecita.
Solté mi libro y la abrace.
Era solo una niña de 8 años; y ha pasado muchas cosas.
Primero su hermano, luego su papá…No solo por vivir llena de lujos debe ser
dura, porque era una niña.
Como cuando yo tenía 11 años, siempre cantaba y brincaba; con
una sonrisa en mi rostro; pero nació mi hermanita, Daisy y todo cambio. Paraba
enferma todo el tiempo, y yo no tenía lo que quería. A los 16 años quise una
fiesta, ya que a los 15 no me habían hecho una; y mis padres me organizaron una
pequeña reunión.
Pero prefirieron irse a cuidar a mi hermana en el hospital.
Estuve tan enfadada, que no les dirigí la palabra por 3
meses; mi vida era mi cuarto. Ahí hacia mis tareas, comía y como tenía un baño propio;
hacia mis necesidades y me bañaba, para ir a la escuela. Pasó 1 año y decidí ir
a visitar a mi hermana, la odiaba por ser el centro de atención…pero cuando la
vi, llena de agujas en su cuerpo de una niña de 5 años, con sus ojos cerrados y
una máscara de aire en su boca.
Mi corazón se había paralizado; por eso trabajo y trato
de…compensar lo que sentí por mi hermana, cuando aun no sabía que sufría.
—Quiero que Harry sea como antes
—se secó las lágrimas de sus
lindas mejillas.
—¿En serio? —le acaricie el rostro.
—Si, por favor, ________.
Su voz se quebró como un vaso de vidrio que se acababa de
caer de una mesa.
—Se ha alejado de sus amigos, de mí y mi mami; de él.
—Lose, nena —use un tono de ternura.
—Quítale esos lentes.
¿A qué se refería?
El no me dejara quitarle los lentes; eso si esta fuera de mi
lista para ayudar a Harry, lo apoyare en todo, pero no sé si el querrá que lo
apoye.
Verla a Maggy era como ver a mi linda hermana. Pero Maggy era
sana, y podía sonreír y reír de lo que le pasaba en su vida. En cambio mi Daisy
no ha reído desde que…nunca.
—Le quitare los lentes. —finalice. El me importaba, era un
chico de mi edad y lo iba a ayudar.
------------------------------------------------------------------------------------
PARA LAS QUE NO ENTENDIERO DE "QUITARLES LOS LENTES", SIGNIFICA QUE DEBE ACEPTAR SU PROBLEMA Y SALIR ADELANTE. AH, TAMBIEN QUE SE QUITE LOS LENTES. :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario